INVESTIGACIÓN - CURRÍCULO Y TRANSVERSALIDAD EN LA EAL


Investigación y práctica investigativa universitaria en la EAL:


La generación de la pregunta de investigación es esencial, en efecto ella está ligada, a la búsqueda y definición de los objetivos de la indagación concreta, al hallazgo de las categorías de análisis en los acercamientos centrados en la clase cualitativa del ejercicio investigativo, aunque también a la articulación de las hipótesis allegadas a la investigación cuantitativa. No se ha mencionado con mucha profundidad la relación que estos (objetivos, categorías, hipótesis) establecen con el objeto de conocimiento abstracto, desde donde se fundamenta la investigación.

Entonces el elemento conector entre los objetos de conocimiento con los objetos de formación de las disciplinas que delimitan el compromiso académico de la actividad investigativa en la academia y, particularmente de los trabajos de grado, es poco pensado; surge el primer compromiso de clarificación de los conceptos “objetos de conocimiento”, “objetos de formación” así como los campos de acción y los de intervención. Es pertinente a la institución la generación de la discusión que clarifique este punto; en el entendido de que los objetos de investigación, en el proceso enseñanza aprendizaje universitario, están determinados casi siempre por la disciplina específica, que aparece como programa universitario, articulados en un currículo y apuntando a un desempeño en un campo de acción también específico. Es en este campo de acción (una realidad concreta impuesta por la división social del trabajo) donde el (futuro) profesional interviene mediante procesos de crítica integral al apropiarlo ó apropiándolo al criticarlo. Este proceso de apropiación o transformación está directamente asociado con la formación investigativa recibida o construida en la universidad.

La anterior afirmación constituye el primer paso y a la vez desafío, consistente en la generación de espacios que posibiliten la crítica y el discernimiento objeto-campo-formación. Este desafío puede ser abordado desde lo metodológico así como en lo sistémico. Este último, en evidencia relacionado con la construcción del pensamiento interrelacional e interactivo holístico (el pensamiento profesional), dinamizado desde los microcurrículos en la ejecución de pedagogías centradas en el desarrollo de competencias críticas y analíticas, acompañadas de las naturales relativas a la discursividad, la sustentación y la argumentación de la postura. En la Escuela de Artes y Letras se entiende cualquier escenario microcurricular como escenario propicio para el desarrollo planteado, sin importar el carácter del microcurrículo o mucho menos el tipo de actividad sea ella práctica, teórica o mixta.

En el otro sentido se debe enriquecer al estudiante a través de estrategias de acoplamiento de discursos paralelos en la perspectiva del eclecticismo metodológico, generando inflexiones metodológicas. Toda esta dinámica se enmarca en el acervo de los estudiantes y aún de los docentes, aceptando que no existe un acercamiento investigativo en cuanto a la actitud como tampoco a la aptitud investigativa como actividad difundida, generalizada y desarrollada en la cotidianidad educativa.

Es, por lo menos conducente, la misión de avanzar en la construcción de currículos que de manera concomitante desarrollen como una tarea cotidiana y normal del quehacer universitario la actitud investigativa, construyendo en consecuencia las aptitudes que le son necesarias, sobre la base de que no todo integrante de la comunidad educativa será investigador, pero que el asunto sistemático y metodológico de ese ejercicio hace parte de la impronta Ealista.

¿Cómo formular investigación importante, pertinente y trascendente al PEI y a los PEP?


La revisión de la evolución del objeto disciplinar en concordancia con el PEI debe generar núcleos de interés articulados desde el currículo que se conviertan en la semilla de las propuestas investigativas, más allá de los intentos de gustos trans, multi, e interdisciplinarios sin visión de desarrollo institucional. Por todo lo anterior la construcción de la cultura investigativa no es el resultado del trabajo de unos cuantos microcurrículos enmarcados en el núcleo de metodología, investigación, y proyecto de grado, sino que, es la resultante de la incidencia de la ejecución académica de la Escuela de Artes y Letras, tarea compleja para el resarcimiento de los errores de la educación previa a la universidad. La investigación formativa en la Escuela de Artes y Letras entonces, se entiende como el hecho mismo de la enseñanza, generando permanentes trabajos que posibiliten, finalmente, que las opciones metódicas o metodológicas no acompañen simples intentos “académicos” donde se establezca claramente que la investigación es posible cuando formulamos la pregunta adecuada, cuando interrogamos cerrando la pregunta, huyendo de la obviedad y de la vaguedad así como de la generalidad tanto como sea posible.


Ahora bien, para viabilizar estos planteamientos entendemos como acepciones de Investigación Formativa las siguientes:


Como investigación Exploratoria


Como investigación para la transformación en la acción o práctica (investigación-acción).


Consiste en formar en y para la investigación a través de actividades que no hacen parte necesariamente de un proyecto de investigación. Su intención es familiarizar con la investigación, con su naturaleza, con su búsqueda, con sus fases y su funcionamiento, este es el concepto que asume el Consejo nacional de Acreditación CNA en sus publicaciones sobre evaluación y acreditación (CNA, 1998).

Es un asunto de definir como permanente y normal el ejercicio en el cual estudiantes y profesores se pregunten y, pregunten por las definiciones, implicaciones, articulaciones y referencialidades de los fenómenos que encierran la realidad concreta, para ello se hace necesario modificar la particularidad por la sistematicidad, a través de la conciencia de los pluriversos, en ejercicios que linden con la contradicción, la sinéctica, la crítica, y la generación del absurdo.


El esquema propuesto, lejos de hallarse en el lindero de la incursión dentro de los programas de las asignaturas con nuevos temas, se sitúa dentro de la necesidad de la complementación del ejercicio pedagógico con espacios y didácticas tendientes a generar el desarrollo investigativo institucional.


Sin embargo el núcleo de investigación integrado por metodología, investigación para proyecto de grado y, proyecto de grado, ha sido revisado con el fin de articular los contenidos para elevar las condiciones de calidad de los trabajos de grado, mediante la siguiente estructura:


Metodología: Basada en la necesidad de desarrollar competencias proyectuales metodológicas, definidas desde el ARP, aprendizaje por resolución de problemas, viabilizadas desde los métodos del diseñar y del diseño, y de la generación de criterio profesional para la elección del método pertinente para las diversas posibilidades de proyecto.


Investigación proyecto de grado: Encaminada a la estructuración de proyecto, así como a la definición del objeto investigativo, el contexto y el pretexto, que identifican el proyecto y que justifican y presentan la pertinencia, importancia y trascendencia del proyecto mismo. Como quiera que ello sea, el estudiante debe construir el marco teórico, conceptual y contextual que precisan la fase informativa del proyecto.


Proyecto de grado: Dedicado al ejercicio de la fase propositiva del proceso de diseño, fase en la cual se integran, analizan y sintetizan las fases previas del proceso, desembocando en la conceptualización, comprobación y factibilización del producto.

La transversalidad de la investigación en la EAL desde la óptica planteada se convierte en el registro y evidencia del proceso enseñanza aprendizaje y las experiencias en el aula, por un lado, y en la generación y maximización de los espacios de reflexión acerca del asunto artístico y de diseño por el otro.